El análisis técnico no predice: describe el comportamiento del precio y ayuda a definir dónde tu idea sería incorrecta. Su valor principal es delimitar el riesgo, no acertar el futuro.
Empieza por la estructura: máximos y mínimos crecientes indican tendencia alcista; decrecientes, bajista. Opera preferentemente en dirección a la tendencia del marco temporal superior.
Las zonas relevantes son áreas, no líneas exactas: máximos previos, mínimos previos, rangos de acumulación y niveles con mucho volumen negociado. El volumen valida los rompimientos; sin volumen, un rompimiento suele ser una trampa.
Los indicadores son derivados del precio: medias móviles para tendencia, RSI para agotamiento, ATR para dimensionar el stop según volatilidad real. Tres indicadores bien entendidos superan a diez superpuestos.
