Una tesis se escribe: qué crees, por qué el mercado no lo refleja aún, qué evidencia la confirmaría y qué evidencia la invalidaría. Sin condición de invalidación, no es una tesis sino una creencia.
Para valorar, adapta marcos conocidos: múltiplo sobre comisiones reales del protocolo, relación entre valor bloqueado y capitalización, o coste de replicar la seguridad de la red. Ninguno es perfecto; usarlos juntos acota el rango razonable.
El sector es marcadamente cíclico y reflexivo: la liquidez y la narrativa se retroalimentan. Planifica asignación por fases (acumulación, tendencia, distribución) en lugar de reaccionar a titulares.
Estructura la cartera en capas: núcleo de activos con mayor liquidez y trayectoria, satélite temático con tamaño limitado, y reserva en stablecoins para aprovechar dislocaciones. Revisa la tesis en calendario fijo, no cuando el precio te incomoda.
